Aunque el huachicol en Hidalgo se ha arraigado en los últimos años, ahora pesa sobre nuestros horizontes el robo de gas LP que se ha convertido en una crisis pues no solo perjudica a Petróleos Mexicanos (Pemex) con pérdidas millonarias, sino que también afecta gravemente a las pequeñas empresas locales, denominadas caseras, alterando su economía y seguridad.
Según la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado y Empresas Conexas (Amexgas), en un reporte estima que cada mes, los delincuentes sustraen unas 50 mil toneladas de gas LP, lo que equivale a 7% de la demanda nacional y genera pérdidas anuales aproximadas de 20 mil millones de pesos.
Cabe mencionar que las autoridades responsables de la seguridad y justicia en Hidalgo, como la Secretaría de Seguridad Pública (SSPH) y la Procuraduría de Justicia (PGJEH) no han emitido, hasta el momento, ningún dato sobre este delito que va en aumento descontrolado, y menos de alguna estrategia para combatirlo.
Actualmente, las pequeñas empresas en Hidalgo enfrentan una escasez de gas y un aumento en los costos, lo que representa una doble amenaza. Estos negocios, que dependen del gas LP para sus operaciones diarias, luchan por mantener su funcionalidad ante la oferta ilegal que distorsiona el mercado y que avanza a pasos agigantados.
Anualmente, cerca de 2.5 millones de tanques de gas robado se distribuyen ilegalmente, complicando el panorama de seguridad en la región hidalguense. Rocío Robles Serrano, presidenta ejecutiva de Amexgas, señala que esta situación no solo daña las arcas públicas, sino que también eleva los riesgos de seguridad, ya que muchos de los operadores ilegales utilizan marcas clonadas o funcionan sin ningún permiso legal.
En el reporte de Amexgas se detalla que el robo de gas LP es especialmente severo en los estados del centro de México, incluido Hidalgo, donde las tomas ilegales y la venta de gas en el mercado negro son el pan de cada día. Esta problemática se extiende a estados vecinos como Puebla y Veracruz complicando los esfuerzos por controlar la situación. Las policías de esta región andan en otras cosas, donde apenas se dan abasto. Sus radares están fuera de este tema, por lo que los interesados trabajan a voluntad, nadie los molesta.
Representantes del Gremio Gasero Nacional destacan que la Secretaría de Energía (Sener) mostró apertura para mejorar las tarifas del gas LP, tras una movilización realizada la semana pasada en la Ciudad de México. Además de solicitar una tarifa digna y un precio justo, los gaseros también denunciaron la distribución ilegal, lo cual denominaron “huachigás”.
Recordemos que el gremio gasero también insiste en que se autorice un incremento al precio de este combustible, lo cual denominan mejoramiento del margen comercial, lo que les permitiría, dicen, llevar el gas LP hasta la última milla: hogares, negocios y lugares que dependen de este energético esencial. Todo esto, aseguran, con la seguridad que representa que una empresa seria, legalmente constituida y confiable, entre a sus casas y negocios para surtir de combustible necesario.
El Gremio Gasero Nacional también reconoció la colaboración de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas LP y Empresas Conexas (Amexgas), la Asociación de Distribuidores de Gas LP (Adigas) y la Asociación de Distribuidores de Gas (ADG), quienes han participado activamente en las negociaciones.
La necesidad de acciones más efectivas y coordinadas es crítica para reducir las pérdidas económicas y asegurar tanto a las grandes industrias como a las pequeñas empresas. Estas medidas son fundamentales para restablecer la estabilidad y seguridad en el mercado de gas LP en México y, como consecuencia, en Hidalgo.
Los hidalguenses sabemos a quién exigirle que cumpla con sus obligaciones cuando se trata seguridad para el pueblo, pues la misma Constitución Política de Hidalgo así lo consigna y la Ley de Seguridad Pública vigente lo detalla. Pero esconder la cabeza, como el avestruz, nada remedia, ni corrige. Veremos hasta cuando se atiende este tema.
