Con el prestigio por los suelos, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Hidalgo, intenta levantarse, salir de las cenizas y perfilarse por mejores horizontes políticos, pero tiene que luchar también por encontrar un dirigente confiable, que los encamine hacia el crecimiento, pero antes debe rescatar la credibilidad de miles de ciudadanos y simpatizantes que tuvo en la era de Andrés Manuel López Obrador y, por supuesto, de Cuauhtémoc Cárdenas, cuando la izquierda mexicana creció y se consolidó en el país.
En Hidalgo, todos sabemos que el PRD ha pasado por etapas turbias, donde su dirigencia estatal se peleaba agriamente, al grado que asaltaban los domicilios donde se ubicaba y se llevaban todos los documentos, los dejaban solo con el cascarón, y después éstos volvían a ser asaltados en las nuevas oficinas, donde recibían la misma medicina, es decir, volvían a vaciar las instalaciones y los dejaban en cero.
Una y otra vez sucedía este movimiento y Roberto Meza le quitaba la dirigencia a Francisco Ortega y viceversa, o del dirigente en turno, hasta que tuvo que intervenir la dirigencia nacional y poner orden porque estos personajes parecían perros y gatos en busca de migajas, porque así dejaron al partido estatal, donde por sus pleitos muchos personajes prestigiados se espantaron y pintaron su raya de alejamiento.
Ahora, su dirigente estatal, Margarita Ramos Villeda, dice que busca consolidarse nuevamente como una alternativa política para la ciudadanía rumbo a los siguientes comicios para elegir presidentes municipales y diputados locales. Sin embargo, su camino parece tortuoso y cuesta arriba, donde primero debe mostrar que puede ir solo, sin pilmama, sin alianza, sin soporte, pues eso dijo que necesita un partido que se precie de pedir el apoyo ciudadano.
Tiene que enfrentar, todos sabemos, el deshonor y la vergüenza de cargar con el lastre del PRD nacional de “Los Chuchos” y de Guadalupe Acosta Naranjo, conocido como “Don Cucaracho”, que recientemente, en la elección de 2024, perdieron el registro como partido nacional pues no alcanzaron el 3 por ciento de la votación y los cepillaron.
Algunos estados de la república lograron mantener su registro debido a que tuvieron el tres por ciento de la votación o un poco más, como el caso de Hidalgo, donde es muy probable que le hayan inflado su votación real, con la finalidad que sirva como aliado del partido en el poder en Hidalgo, que le sirva de patiño, donde puedan depositar votos sucios y rasurar a los de oposición que se muestren peligrosos como el PT, en una maniobra de uso de los tan mencionados algoritmos. Cuidado!
Hemos visto con toda claridad que el Partido Nueva Alianza de Hidalgo, ya no le sirve a la oficialidad local, más bien es un lastre que quieren sacudirse, fue un tonto útil que ya fue exprimido a conveniencia y debe ser desechado por ambicioso, pues se dejaba pedir una millonada y muchas posiciones políticas de sus dirigentes, que son el magisterio, quienes de por sí ya tienen muchas prebendas y todavía quieren más, no tienen llenadera.
Pero, es el caso que el Panal ya no es confiable, ya no lo quieren como aliado, y su futuro es la desaparición, pues una buena parte de su militancia ya se afilió a Morena por las buenas, sin necesidad de recurrir a las amenazas, a las intimidaciones. Se quedó el puro cascarón en el partido turquesa, solo con el presupuesto millonario, pero sin militancia numerosa que pueda negociar algo, ya no tiene fuerza y su nueva dirigencia ni ata ni desata, al grado que nadie recuerda su nombre, como antes, ahora son intrascendentes y pequeños, la chiquillada pues.
Sobre una eventual coalición con Morena, Ramos Villeda planteó que el PRD analizaría cualquier escenario dependiendo de las circunstancias políticas y de la afinidad ideológica, que se valoraría ir con algún partido de izquierda. Pero, el PRD y Morena, en Hidalgo, al parecer no son de izquierda, son de otra tendencia, pero no son de izquierda. Son refritos del PRI, que se están haciendo rancios.
Porque, incluso, la propia Margarita Ramos consideró que los gobiernos de Morena que han llegado al poder bajo el discurso de la izquierda no necesariamente han actuado conforme a esos principios. Zácatelas!!.
