Como parte de los trabajos de actualización del Modelo Educativo Garza, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) albergó la ponencia virtual de Oscar Omar Ovalle Osuna, coordinador de Planeación y Desarrollo Institucional de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), quien compartió con el funcionariado universitario una profunda reflexión sobre los procesos de cambio organizacional y las capacidades necesarias para hacerlos sostenibles.
Durante la conferencia “Transformación Institucional”, el especialista detalló la urgencia de revisar los paradigmas de enseñanza ante un entorno global en constante movimiento. Precisó que, si bien las universidades deben construir una visión orientada hacia el futuro, su obligación primordial es responder a las condiciones del presente para mantener una absoluta pertinencia social.
Desde esta óptica, las casas de estudio que permanecen vigentes son aquellas capaces de adaptarse a los nuevos tiempos sin desviar su misión fundacional. “Transformarse no significa perder identidad, significa desarrollar nuevas formas de cumplir un propósito a fin de ser relevantes en la sociedad a la que servimos”, afirmó.
Para consolidar una modernización exitosa, Ovalle Osuna advirtió que el principal reto consiste en traducir la estrategia en decisiones concretas. Este paso requiere replantear alcances, reconocer limitaciones, establecer prioridades y determinar la optimización de los recursos disponibles.
Más que acumular iniciativas aisladas, el desafío estriba en que los nuevos proyectos se incorporen a la dinámica de las dependencias y se conviertan en prácticas sostenidas. Bajo esta lógica, la evolución no depende únicamente de arrancar programas inéditos, sino de gestar las bases para que dichos avances maduren con el tiempo.
En el terreno de la gestión académica, la mejora continua demanda una evaluación permanente de la oferta educativa, validando su actualidad y su impacto en el sector productivo. No obstante, cualquier rediseño debe estar estrictamente alineado a la vocación de la institución, evitando modificaciones superficiales.
A manera de conclusión, el ponente subrayó que las grandes reformas ocurren a través de las personas, por lo que la participación activa de los distintos sectores y la generación de acuerdos colectivos son factores innegociables para convertir cualquier plan en una realidad duradera.
